Postal de la tríada oscura por Demián Andreñuk

 


Ella está inmóvil devorada por la noche.

Su interior de cueva fría ha invadido su rostro.

Tentáculos envejecidos agonizan bajo su disfraz.

Todavía ensimismada en su trono de sombras

prematura y repulsivamente huele a carroña.

Como un escorpión que se ahoga en su veneno.

Como una prostituta que llora ultrajada.

Como un búho que se muere en lo más sucio

de un templo profanado.

Como una mujer lúgubre y vulgar

que se desnuda ante unos ojos de serpiente.

 

Percibe el amor que le falta en la sangre.

La elevación azul que nunca ha conocido.

 

Sin presas para hechizos oscuros: nadie para desgarrar.

Todo el invierno se le junta en el pecho.

Es grotesca y fantasmal su sonrisa desteñida.

 

Sólo ve cuervos y huesos partidos.

Ahora cosecha delirios que la ahorcan

y un viento enrarecido que la desvanece.


Entradas más populares de este blog

Visiones Peligrosas

TRAPO VIEJO Por: Leilani Z Vargas